jueves, 5 de noviembre de 2009

Tema 2. Posibilidades de utilización, aplicaciones y repercusiones en la enseñanza de Multimedia e Internet.

El aprendizaje colaborativo nace y responde a un nuevo contexto socio cultural donde se define el “cómo aprendemos” (socialmente) y “dónde aprendemos” (en red).
Se puede decir que una situación se denomina colaborativa si los individuos se encuentran más o menos en el mismo nivel y existe simetría, es importante que tengan una meta común y que haya bajo nivel de división del trabajo.
Según Gros, (2000) en un proceso de aprendizaje colaborativo, las partes se comprometen a aprender algo juntos. Lo que debe ser aprendido sólo puede conseguirse si el trabajo del grupo es realizado en colaboración. Es el grupo el que decide cómo realizar la tarea, qué procedimientos adoptar, cómo dividir el trabajo, las tareas a realizar. Además, recalcar que la comunicación y la negociación son claves en este proceso.
Las experiencias de aprendizaje colaborativo asistido por ordenador (ACAC) entienden el aprendizaje como un proceso social de construcción de conocimiento en forma colaborativa. Podemos definir el ACAC., como una estrategia de enseñanza – aprendizaje por la cual interactúan dos o más sujetos para construir conocimiento, a través de la discusión, reflexión y toma de decisiones, proceso en el cual los recursos informáticos actúan como mediadores.
Johnson, al referirse a los logros que se consiguen a través de las tareas grupales mediadas por ordenador destaca, que reúne propuestas y soluciones de varias personas del grupo, que aumenta la motivación por el trabajo individual y grupal (por la comunicación que existe entre todos los miembros), y aumenta el aprendizaje de cada cual, debido a que se enriquece la experiencia de aprender.
Personalmente, pienso que este tipo de aprendizaje nace, por un lado, de la necesidad de ayudar al alumno en la adquisición del control de su propio proceso de aprendizaje, y por otro, de la necesidad de enseñar cómo aplicar este control a actividades tanto individuales como grupales, el éxito individual está ligado al del grupo y viceversa.
La incorporación de las tecnologías de la información y la comunicación a la escuela ha dejado de ser una moda o un lujo para pasar a convertirse en una necesidad para una sociedad potentemente afectada por procesos tecnológicos como la nuestra. Los materiales didácticos multimedia han ido adquiriendo una creciente importancia en la educación actual. La elaboración de estos materiales didácticos ha ido evolucionando a lo largo de estos últimos años y hoy casi nadie pone en duda su capacidad de incidir en el aprendizaje desde la más temprana edad.
La utilización de las TICs en el aula proporciona al estudiante una herramienta que se adecua sin duda a su actual cultura tecnológica y le da la posibilidad de responsabilizarse más de su educación convirtiéndolo en protagonista de su propio aprendizaje. Un sistema de aprendizaje basado en las Tecnologías de la Información y la Comunicación aporta, sin duda, un valor añadido al actual sistema educativo y abre las puertas a nuevos paradigmas educativos y de formación. Además, cabe destacar que la interactividad de las aplicaciones multimedia favorece un proceso de enseñanza -aprendizaje más dinámico y didáctico.
Los recursos multimedia presentes en Internet complementan la oferta de contenidos tradicionales con la utilización de animaciones, vídeos, audio, gráficos, textos y ejercicios interactivos que refuerzan la comprensión de los contenidos del texto y enriquecen su presentación.
Por otra parte, cabe destacar que resulta un ambicioso objetivo por parte del profesorado el introducir a su alumnado en las prácticas para la construcción colaborativa del conocimiento utilizando las posibilidades que ofrecen las redes telemáticas. Se trata de estimular al alumnado para que trabaje cooperativamente planteando cuestiones, generando sus propias teorías intuitivas y buscando información científica explicativa.
En definitiva la utilización de las TICs en el aula pasará de ser una posibilidad a establecerse como una necesidad y como una herramienta de trabajo básica para el profesorado y el alumnado. Además, las instituciones escolares tienen que encontrar los métodos pedagógicos más adecuados para dar respuesta a estos nuevos desafíos.

Bibliografía consultada:
• Aprendizaje colaborativo: una nueva forma de diálogo interpersonal y en red. Luz María Zañartu Correa.
• Aprendizaje colaborativo y redes de conocimiento. Quintina Martín-Moreno Cerrillo.
• Las TIC en el aula. Dolors Llorens.
• Comunidades de aprendizaje en red: diseño de un proyecto de entorno colaborativo. Antonia Lozano Díaz.
• Diseño web orientado a niños. Revista multidisciplinar sobre diseño y tecnología.
• Las Comunidades virtuales de aprendizaje. Nuevas fórmulas, viejos retos en los procesos educativos.


Sara Campos Rodríguez.